El abandono de un animal es una de las formas de maltrato más crueles que existen. Hay quien tiene un animal y lo golpea, le niega atención veterinaria por no gastar, lo alimenta de mendrugos. Hay quien lo tiene y ni se ocupa de él, manteniéndolo como un trasto útil que vigila sus tristes y pingües posesiones, entretiene niños malcriados, le aporta por la calle un dudoso tono social fruto de una moda o le sirve para ganar dinero en peleas o zoofilias.

En nuestro mundo civilizado hay hambre, enfermedad, frío y dolor. Un mundo carente de respeto, sensatez y solidaridad.

Nosotros intentamos paliar esto último, para los animales, y con ello enseñamos a esa "gente" a que sea más humana también con las personas, sobre todo, porque entre todos los avergonzamos.